Que sanen
Hay heridas que tienen que sanar o, por lo menos, ya empezar a curar. Hay heridas que tienen que sanar porque no sólo te lastiman a ti sino a los que junto a ti ha puesto el Padre. Hay heridas que tienen que sanar, porque por quererlas vengar se lastima a quienes ni fueron culpables. Hay heridas que tienen que cerrar porque al dejarlas abiertas cierras la sonrisa, los ojos, los abrazos, las manos, la vida a quienes contigo la comparten. Hay heridas que tienen que sanar no para que nadie las note o porque ya no valen, pero porque está siendo ocasión de pecado morirse por una justicia que tiene más sabor a vinagre. No me gusta que sufras por quienes debieron amarte, ¡pero es que estás dejando de amar por miedo a ser demasiado amable!