Dios, tú sabes lo que siento

Es una sonrisa muy bonita. Son unos ojos muy profundos. Son unas palabras muy fuertes. Es un orgullo muy grande.

Papá, tú sabes lo que siento.

Que cuando me llama no puedo no responder y cuando me ofende no me puede no doler.

Es su energía que podria jalar grandes estampidas sólo con su mirada y si algo más se necesitane, tendria que utilizar sus palabras.

Sonríe como si mis ojos fueran cámara y sintiera la necesidad de sonreírles, sabiendo que hacía su sonrisa apuntan incluso metros de distancia.

Pero, bueno, es más lo que lo imagino que lo que nos vemos. Pero a veces dudo si me mira a mí o si mira cómo lo miro.
Dios.
Tan lejos.

¿Qué hubiera pasado, Papá, si el encierro no hubiera sucedido? Como si fuera una decisión del 'destino' y no personal...
¿Qué hubiera sucedido si se hubiera quedado? Entonces nunca, quiza, nos habríamos conocido...

Hubiera sido diferente, hubiera no sido.

Y 'a Jesús le encantan las coincidencias'...

Aprenderé a esperar qué planeabas detrás de esas coincidencias que parecíannos más bien separar.

Mucha vida hay por delante y dentro mío sobre todo.

Tu hija, tuya, todita.

Comentarios